Érase una vez una mesa donde nunca se acababan las historias…
Así nace (lá) sobremesa: del deseo de rescatar historias, honrar la memoria familiar y darle espacio a otros para que cuenten las suyas.
Esta es la nuestra. Quédate a escucharla.
La mente detrás de (lá) sobremesa
Hola, soy Mónica Robles…
Lectora apasionada, creadora y gestora cultural. Después de años trabajando, produciendo teatro y formando comunidades artísticas, decidí traer parte de mi historia de vuelta a Puerto Rico a través de un espacio que une libros, conversación y pertenencia.
El día que volví a entrar a esta casa de pueblo —después de muchos años— la visión se hizo clara: este era el lugar. Aquí iba a construir una librería con alma, memoria y comunidad, en el mismo Dorado donde nací y donde está mi familia.
QU É S I G N I F I C A ( L Á ) S O B R E M E S A
sobremesa (sust.)
La tradición de quedarse en la mesa después de comer, con el postre, un trago, un café, hablando libremente, contando historias, riendo y chismeando; digiriendo tanto la comida como las ideas.
“Las memorias más significativas de mi vida se dieron en la sobremesa.”
En mi casa, esta tradición nunca faltó; era casi una obligación. Con los años entendí que siempre fue la parte más importante de nuestras comidas juntos. De chiquitos dormíamos debajo de las mesas y encima de las sillas, mientras la conversación seguía.
Ahí descubrí un millón de historias: la de mi familia, la de los vecinos, el nieto de Fulano, el primo de aquel, los tiempos en Cuba, en Santurce, en Morovis. Me enteré de secretos y cuentos que quizás no debía saber… y chismeamos hasta las tantas de la madrugada.
Entre sambuca, whiskey, café, vino, cerveza y postres, discutí, cogí regaños, lloré y me reí mil veces. Escuché historias nuevas y otras que hoy puedo contar al pie de la letra.
A los 45 años no quiero más que recrear esos momentos, aquí en mi pueblo de Dorado. Fomentar el debate, los cuentos, la lectura; seguir compartiendo y escribiendo las historias que nos hacen lo que somos. En familia, entre amigos, en comunidad.
Por qué “(lá) sobremesa”
El nombre está escrito como una pausa.
El paréntesis es ese momento íntimo justo antes de hablar, recordar o escribir; como cuando te sientas a la mesa y te tomas un segundo antes de empezar. El acento en “lá” es una forma de reclamar identidad, idioma y presencia —de no dejar que se pierda, ni en el nombre ni en quienes somos.
(lá) sobremesa es una invitación a sentarse, quedarse y formar parte de una conversación que continúa.
E L O R I G E N
Quédate un ratito
Te invito a celebrar (lá) sobremesa con nosotros. Visítanos en Dorado y descubre un espacio pensado para leer y compartir.